Els Gegants Petits del Pi

En 1780, año en que el rey Carlos III decretó la cédula que restringía y prohibía la imaginería festiva, la Parroquia de Santa Maria del Pi decidió crear una pareja de Gegants petits del Pi, tal como indica el libro de cuentas de la Obra del Pi.

Pero la primera referencia documentada de la participación de estas figuras en un acto, no llega hasta el Carnaval de 1798. Y es que con motivo del Carnaval, los Gegants petits del Pi bailaron en el Teatro Principal ante el Capitán General de Cataluña, el Duque de Lancaster, y entregaron el manifiesto que indultaría a toda la imaginería festiva de la prohibición que tenían impuesta.

En aquella época los Gegants petits del Pi se popularizaron y, desde entonces, acompañaron a sus hermanos mayores en diversas procesiones, como la beatificación de San José Oriol en 1807. Además, su reducida medida les permitió participar en funciones teatrales y fiestas privadas de la clase acomodada de la época.

Una de las referencias más claras de la popularidad de los Gegants petits del Pi se encuentra en las numerosas menciones que el Barón de Maldà realiza en su obra Calaix de Sastre, donde se muestra como eran y en qué tipo de fiestas participaban.

En aquellos tiempos, los Gegants petits del Pi adoptaron la imagen moderna de las clases acomodadas que seguían la moda procedente de Francia y compartían ideas liberales. De hecho, durante el siglo XIX, cambiaron muy a menudo de imagen siguiendo la moda del momento. En 1858, él adoptó una imagen de oficial húngaro y ella, de la protagonista de La Traviata, imagen que mantienen actualmente.

Ya en el año 1870, los Gegants petits comparten destino con los Gegants grans del Pi y son guardados en cajas, hasta que en 1951 se descubren y en 1960 se recuperan gracias a la campaña ciudadana iniciada por la gente del barrio. Fueron restaurados por Manel Casserras Boix de Solsona, que en esos momentos era un joven sastre, la roba fue confeccionada por la sastrería Llorens i el asesoramiento artístico fue obra del señor Evarist Mora.

El 12 de junio de 1960, después de un intenso año de trabajo, Gegants grans y petits del Pi volvían a ser una realidad viva en las calles de la ciudad. Llevados por los portadores de los Gegants de Solsona, salieron en pasacalle desde el Palau de la Virreina hasta la pl. Sant Josep Oriol, donde recibieron la bendición acompañados por una multitud de ciudadanos de Barcelona que no se lo quisieron perder.

La imagen que se les dio en 1960 se corresponde con el estilo moderno de las clases acomodadas de principios del siglo XIX: ella con un largo vestido con volantes y él, elegante, con chaqueta marrón, chaleco y un bastón y  un sombrero de copa en la mano.

Desde su recuperación, los Gegants petits han tenido una actividad muy intensa y sin descanso, que los ha llevado, incluso, hasta Japón y París.

Al igual que sus hermanos mayores, en el año 1985fueron bautizados. Él recibió el nombre de Oriol, en honor a San José Oriol, patrón del barrio del Pi, y ella el de Eulàlia (aunque popularmente rápidamente se rebautizó como Laia), recordando la compatrona de la ciudad de Barcelona y, a la vez, patrona de Ciutat Vella.

Para preservar los Gegants petits originales, en 1997 se realizó una copia de las figuras de la mano de Manel Casserras Solé (hijo del artesano que los restauró en 1960). En esta ocasión adoptaron la imagen que habían lucido en 1858, la de oficial húngaro y la de protagonista de La Traviata.

Desde entonces, los Gegants petits originales (que van vestidos igual que en su reestreno de 1960) solo participan en muestras de gigantes centenarios y actos de especial relevancia para la entidad y el barrio del Pi. Los Gegants petits vells, junto con los antiguos Gegants grans del Pi, participan desde el 2011 en el pregón de las Festes de Sant Josep Oriol, en las que hacen un pasacalle por el barrio anunciando la fiesta.

Los Gegants petits del Pi bailan el mismo Ball dels Gegants del Pi, que se basa en la popular canción. El baile, con incontables vueltas y cruces, acaba con el reencuentro amoroso de la joven pareja. Coreografiado por Xavier López, el baile puede ser realizado por una pareja o por los Gegants grans y petits del Pi a la vez, en lo que se conoce como Ball de familia.

En la actualidad continúan su intensa actividad siendo una de las parejas de gigantes de Barcelona que más participan en actos festivos de cultura popular de la geografía catalana. Cuando no están actuando, los podéis ver al lado de los Gegants del Pi en La Casa dels Entremesos. Aún así, los Gegants petits originales están debidamente guardados en la Iglesia del Pi.